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oisés ben Yekuthiel Hacohen encargó la
Miscelánea de Rothschild probablemente alrededor de 1470, en
el apogeo del Renacimiento en Italia. Era la época en que
artistas como Leonardo de Vinci y Miguel Angel consequían sus
mayores logros. Los judíos de Italia entraban en contacto con
todos los sectores de la sociedad y adoptaban la forma de vida de la
aristocracia gentil. Disfrutaban del favor de algunos de los grandes
príncipes, como los Medici de Florencia y los Este de Ferrara.
La prohibición eclesiástica de que los cristianos
prestaran dinero a interés fue muy beneficiosa para la
comunidad judía, que prosperó en su mayor parte. El
judío rico llegó a ser un hombre del Renacimiento, con
inclinación a las letras y al arte y gusto por la vida
opulenta.
Sin embargo nunca llegaron a estar separados de su herencia intelectual y religiosa. Este fue un periodo sin precedentes entre la judería italiana. De su actividad cultural surgieron eruditos, artistas, poetas y médicos.
La Miscelánea de Rothschild, como se la conoce ahora, es el manuscrito hebreo más elegante y lujosamente realizado de esa época. Desde su comienzo, se planeó como una suntuosa obra que abarcara en detalle casi todas las costumbres de la vida religiosa y seglar judía. Los dibujos de la figuras y la decoración de los bordes de las miniaturas reflejan la rica influencia del Renacimiento y fueron hechas, probablemente, en un taller del norte de Italia. Paisajes imaginativos, escenas con perspectiva espacial y la precisión en la representaciones humanas y de animales, hacen eco de los mejores artistas que trabajaron para la corte de los Este, en la segunda mitad del siglo XV. Pudo existir conexión con el taller de los iluminadores de la famosa Biblia Latina de Borso d'Este.
La historia completa de la Miscelánea es, en cierto modo, un misterio. De 1832 a 1855, el manuscrito estuvo en la colección de Salomón de Parente, en Trieste. Más tarde fue vendido a la familia Rothschild, de París, y permaneció allí hasta su robo durante la ocupación nazi; reapareció, tras la guerra, en Nueva York. Cuando alguien trató de vendérselo a Alexander Marx, bibiliotecario del Seminario Teológico Judío, éste se dió cuenta de que había sido robado y se lo devolvió a los Rothschild en Londres. James de Rothschild fue convencido por Mordechai Narkiss, director del Museo Bezalel de Israel, de que un manuscrito de tal importancia era un tesoro nacional y por lo tanto, su lugar era Israel. En 1957, al tener noticia de la enfermedad de Narkiss, James de Rothschild lo envió como obsequio a Jerusalén.
La Miscelánea de Rothschild consiste en más de 70 obras religiosas y profanas. Entre los libros religiosos se encuentran los Salmos, Proverbios y Job, y un libro de oraciones anual que incluye el Haggadah de Pascua. Todos tienen ilustraciones para cada fiesta y oraciones para ocasiones especiales. Los libros profranos incluyen tratados filosóficos, morales y científicos. El texto, a través de todo el manuscrito, va acompañado de notas marginales y comentarios de los sabios.
Esta amplia colección de textos misceláneos, pero relacionados, constituyó el marco de un trabajo de iluminación sin precedentes. Contiene tal riqueza de material ilustrativo, que nos descubre la vida diaria de un hogar judío en el Renacimiento. De las 948 páginas, 816 están decoradas con minucioso detalle en colores vibrantes, oro y plata.
Es difícil encontrar otro manuscrito que iguale la riqueza y envergadura de la iluminación de esta miscelánea.
En 1980, cuando los editores emprendieron la edición facsímil de la Biblia de Kennicott, pocos creían que el colosal proyecto pudiera llevarse a cabo. Cinco años después, la Biblioteca Bodleian escribía que era "quizás la copia más fiel y exacta jamás producida."
La Miscelánea de Rothschild, del Museo de Israel, resultó ser un desafío aún mayor, pues la filosofía del editor dicta que un facsímil debe ser tan próximo al original como humanamente sea posible. Se realizaron tremendos esfuerzos para adquirir los mejores materiales y contratar los artesanos más hábiles, a fin de dar a cada volumen no sólo el aspecto, sino también el tacto de un manuscrito original.
Para reproducir la Miscelánea de Rothschild (que está lujosamente decorada en casi todas sus páginas), hizo falta mucha investigación y desarrollo técnico adicional. Los editores se trasladaron a Italia para supervisar cada paso en la producción del facsímil; combinando la artesanía y una determinación tenaz con la tecnología moderna, se han alcanzado resultados sobresalientes.
La Miscelánea de Rothschild fue copiada a mano e iluminada sobre vitela fetal, que es suave y traslúcida. Se han estudiado los folios para calcular su grosor, peso y opacidad y se fabricó especialmente en Italia un nuevo tipo de "papel", prácticamente indistinguible de la vitela del manuscrito. El resultado es un buen pergamino vegetal con pH neutro, con las mismas características naturales de la piel, que hace ciertamente muy difícil imprimir sobre él.
La reproducción de la exquisitas y detalladas iluminaciones, en un máximo de doce colores, exigió mucha habilidad y perseverancia por parte del maestro impresor italiano. Se hicieron separaciones de color para cada una de las 948 páginas; se comprobaron individualmente con el manuscrito que estaba en Jerusalén y de nuevo en Italia (un máximo de cuatro veces por página), hasta que el color fue exactamente el correcto.
Sin embargo, ningún proceso de impresión puede imitar adecuadamente el pan de oro del manuscrito y por ello se decidió que la única forma de reproducir el oro bruñido en relieve era aplicar la lámina a mano, logrando así la riqueza y tacto del original. Así pues, aparece en 812 páginas para reproducir fielmente el oro bruñido. Como el manuscrito contiene miles de ilustraciones con polvo de oro y pan de oro plano, éste también se ha aplicado a mano en el facsímil.
El escriba hizo diminutos orificios de punzado entre los que trazaba líneas paralelas que le guiaran en la escritura del texto. Incluso estos orificios del tamaño de un alfiler, se han reproducido. Así mismo, los bordes de la páginas de la Miscelánea son irregulares y están oscurecidos por el tiempo. En el facsímil, cada página se ha cortado laboriosamente con el tamño y forma exactas del original, y luego se ha "envejecido" y finalmente dorado con pan de oro de veintitrés quilates en los bordes.
Puesto que la encuadernación original del manuscrito ya no existe, el doctor Mirjam Foot, especialista en encuadernación en la Biblioteca Britanica, sugirió una exquisita encuadernación italiana de la época, digna del manuscrito, que nuestros artesanos han copiado concienzudamente. El facsímil está encuadernado en grano fino, en tafilete de piel de cabra, fileteada con puntadas invisibles, con bordes biselados, cintas superior e inferior cosidas a mano y broches de plata sobre correas de cuero. Podemos añadir con satisfacción que el Museo de Israel proyecta volver a encuadernar el manuscrito del mismo modo que el facsímil.
El volumen anexo, editado por el Museo de Israel, fue escrito por los cinco eruditos más eminentes que han tratado el arte, iconografía, paleografía, liturgia e historia de este manuscrito. Es, en sí mismo, la obra más extensa jamás escrita sobre la Miscelánea de Rothschild y está encuadernado bajo las mismas normas de calidad que el facsímil.
Ambos se presentan juntos en un estuche hecho a mano y acompañados de un certificado con el sello del Museo de Israel.
Tamaño: 210 x 156 x 102 mm aproximadamente. Los tamaños de las páginas varían ligeramente. 948 páginas, 474 folios numerados del 0 al 473. 816 páginas iluminadas con oro bruñido en relieve, oro plano, polvo de oro, plata y colores brillantes y delicados.
Una fábrica italiana de papel trabajó durante más de un año para reproducir la opacidad, textura y grosor de la "vitela" (uterina) sobre la que se escribió el manuscrito. El papel conseguido es similar en tacto a la vitela usada en el facsímil de la Biblia Kennicott; también para esta ocasión fue necesario más de un año de desarrollo y consiguió el calificativo de la mejor imitación de la vitela jamás consequida. El papel, de 160 grs., no está revestido, tiene un pH neutro y se ha fabricado exclusivamente para este facsímil.
Litografía offset impresa en un máximo de doce colores. El manuscrito fue desencuadernado y fotografiado plano, de modo que toda la curvatura próxima al lomo ha sido completamente eliminada. La página impresa tiene, por lo tanto, exactamente el mismo tamaño que la del original.
Los tres tipos de oro y plata que se hallan en el manuscrito han sido fielmente copiados en el facsímil:
oro bruñido El oro en relieve del original se ha reproducido sin estampación. Es ésta la primera vez que se sigue este proceso. Los artesanos aplicaron, en cada página, el pan de oro metálico a mano, de tal forma que el oro está en relieve como en el original.
oro plano Para su aplicación se utilizó pan de oro metálico.
oro en polvo Llevan oro en polvo todas las iluminaciones que lo contienen en el original.
El escriba punzó diminutos agujeros en ambos lados de cada folio, entre los que trazó líneas para la escritura. Este es el primer facsímil que los reproduce.
Cada página se ha cortado con el tamaño y forma exactos del original, se ha envejecido y posteriormente dorado en los bordes con oro de 23 quilates. No se había alcanzado en otras ediciones facsímiles tal precisión de recortado.
Bellísima encuadernación italiana, en tafilete de piel de cabra, sobre láminas de madera, fileteado con puntadas invisibles en ambas cubiertas y en el lomo. El bloque del libro está consido sobre cintas superiores e inferiores hechas a mano, tras haber cortado, envejecido y dorado, con pan de oro de 23 quilates, cada hoja. Lleva cuatro broches de plata, atados con tiras de cuero.
Los cinco eruditos más eminentes han hecho su contribución al volumen anexo. El maravilloso mundo de la ilustraciones está descrito por la profesora Luisella Mortara-Ottolenghi, (Universitá degli Studi, de Milán) ocupándose también de la afinidad y diferencia estilísticas entre los artistas y su relación con el resto de la iluminación italiana de la época. El transfondo histórico y social del manuscrito nos lo presenta con toda fidelidad el profesor S. Simonsohn (Universidad de Tel Aviv). De la codicología y paleografía del manuscrito se ocupa el profesor M. Beit-Arié (Biblioteca Judía Nacional y Universitaria). El profesor T. Tashma (Universidad Hebrea) estudia el contenido religioso y litúrgico de la Miscelánea. La encuadernación del facsímil ha sido tratada por el Dr. Mirjam Foot (Biblioteca Británica).
Tanto el facsímil como el volumen anexo se presentan en un estuche, hecho a mano, para no desmerecer la belleza del manuscrito.
Estrictamente limitada a 500 copias numeradas y 50 "ad personam".
Cada volumen se numera discretamente, a mano, empleando
pegueñísimos punzones de acero, y va acompañado
de un certificado, también numerado, que lleva el sello del
Museo de Israel. Una vez todas las copias hayan sido encuadernadas,
se destruirán las planchas, protegiendo así el notable
valor de inversión de cada facsímil.
